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10 consejos para convertir a los padres en aliados

La frontera que separa la familia del colegio parece infranqueable, pero los Colegios del Mundo del IB han encontrado formas de hacer que los padres participen. Katie Jacobs nos da las claves.

10 consejos para convertir a los padres en aliados

1. Al trabajo

Al ver el orgullo con el que los alumnos hablaban del trabajo de sus padres y ma-dres, a Beant Haarsma, profesor de Economía y Empresa y Gestión en el Amsterdam International Community School (AICS) de los Países Bajos, se le ocurrió una idea. Beant, respon-sa-ble del club de empresa del AICS, una actividad extra-escolar para los alum-nos del Programa del Diploma, solía buscar gente para dar charlas sobre su trabajo, hasta que un alumno le sugirió que recurriera a los padres.

“Un alumno de otra clase me preguntó si su padre podía dar una charla”, apunta el profesor. Desde entonces hemos recibido en el club a padres que nos han hablado de todos los temas imaginables, desde la gestión de la cadena de suministro internacional de Starbucks hasta el papel de los ban-que-ros en la recesión mundial. Estas charlas han cambiado por completo la perspectiva de los alumnos. “El responsa-ble de Starbucks les hizo ver la relación entre las matemá-ticas y las ciencias empresa-riales”, apunta Beant. “Mis intentos en clase habían resultado infructuosos”.

Para ayudar a los alumnos del PAI a elegir las asignatu-ras del Programa del Diploma, se organiza una jornada en la que conocen un trabajo de la mano de un padre o una madre. “Les sirve para saber las titula-cio-nes necesarias para determi-na-dos trabajos”, aclara Beant.

2. Hablar su lengua

A los niños les resulta relativamente fácil aprender nuevas lenguas, sobre todo si se trasladan a otro país y viven inmersos en una nueva cultura. En cambio, para muchos padres aprender una lengua desde cero puede representar un desafío, que les hace sentir aislados e inseguros.

En el Heidelberg International School (HIS) de Alemania, los padres hablan más de 20 lenguas, entre los que figuran el japonés, el swahili, el hindi, el finés y el mandarín. “Muchos de nuestros grupos lingüísticos tienen solo unos pocos miembros”, afirma Susan Hoeck-Bühler, coordinadora de lenguas y apoyo al aprendizaje. “Queríamos encontrar la forma de instruir a los padres sobre la adquisición de la lengua y ayudarles a dar a sus hijos las experiencias que necesitan”. El equipo decidió poner en marcha un grupo de apoyo a la lengua materna.

Susan invitó a las familias cuya lengua materna no es el inglés a una presentación sobre la importan-cia de reforzar la lengua materna. “La respuesta fue mag-ní-fica: más de 20 familias acudieron a la cita”, explica Susan.

Después se instaló un tablón, en el que las familias que hablan la misma lengua pueden colgar información y or-ga-nizar encuentros. El colegio difundió una lista con todas las lenguas habladas por padres y docen-tes. El grupo multilingüe sugirió reunirse cada seis semanas para hablar del currículo y coordinar el apoyo a las distintas lenguas y los grupos sociales. Según Susan, el colegio ha salido ganando: “Poner en contacto a las personas que hablan una misma lengua mejora el flujo de información y la participación de los padres en la comunidad escolar”.

3. Organizar talleres

Los talleres de capacita-ción son una buena forma de conocer a los padres y de acercarlos al mundo del IB. Durante la revisión de los programas del IB en los últimos cinco años llevada a cabo en el Miras International School de Almaty (Kazajstán), los padres manifes-ta-ron sus dudas sobre varios aspectos del Programa del Diploma, sobre todo Teoría del Conocimiento (TdC) y la Monografía.

¿La solución? Invitar a padres y alumnos a talleres de capacitación, en los que pudieran trabajar juntos para entender el currículo. Adam Armanski, coordinador del IB, afirma: “Los padres pueden aprender de sus hijos”.

En los talleres sobre la Monografía, los padres trabajan con los alumnos para responder a preguntas sobre el volumen del trabajo, la ética académica, el papel de los supervisores y la importancia de los plazos. El equipo ganador se lleva un premio.

Cuando llega el turno de TdC, el ambiente se caldea con las situaciones que Adam plan-tea para generar el debate sobre un tema. “La propuesta que mejor funcionó fue una repre-sen-tación basada en el programa El Gran Show del Donante de la televisión holandesa”, asegura. “Una persona con una enfermedad incurable debe decidir cuál de los tres partici-pantes con problemas hepáticos recibirá su hígado cuando muera. Los alumnos represen-taron los distintos papeles”. Adam asegura que después de los talleres los padres tienen mucho más interés en futuras reuniones.

Además de mejorar el conocimiento y el compromiso, hay otras ventajas: “Ahora me invitan a muchas más fiestas”, afirma Adam.

4. Compartir valores

¿Deben tener los padres voz al definir los valores y la filosofía de un colegio? En el International School of Milan (ISM) de Italia, la respuesta es un sí rotundo.

En el ISM, se revisa la filosofía cada cinco años y el año pasado los docentes propusieron implicar a los padres. La filosofía del cole-gio se basa en los valores que marcan la pauta del pensamiento estratégico y la planificación. De vez en cuando, hace falta revisarlos para dar respuesta a las nece-sidades del colegio y a un mundo en constante evolu-ción. “Los padres participa-ron en los debates”, asegura Adam Brown, director de la escue-la intermedia. “Pusie-ron mucho empeño en la aplicación de la filoso-fía; querían evitar que se quedara en solo palabras”.

Los padres también parti-ci-paron en actividades socia-les y consultas. Además, se creó un blog para que expre-saran sus opiniones sobre el pro-ceso. Se les pidió sinceri-dad, para identificar aquellos aspectos de la vida escolar que no se ajustan a los ideales de respeto, respon-sa--bilidad y excelencia.

Adam asegura que la participación en un aspecto tan esencial del colegio ha infundido en los padres un gran sentido de pertenencia y les ha motivado a seguir participando. “Los padres han destacado la importan-cia de darles voz”, afirma.

5. Usar la tecnología

Muchos alumnos y educadores se mueven como pez en el agua en la Web 2.0, entre wikis, blogs y podcasts. Pero no son los únicos. Cada vez más padres navegan diariamente por Internet, lo que llevó al Nanjing International School de China a introducir un sistema de comunicación que facilitara el acceso de las familias a las clases virtuales. Ahora utilizan wikis y blogs para comunicarse, colaborar, publicar los deberes, compartir documentos, organizar calendarios e intercambiar opiniones.

“Todos los docentes utilizan una wiki para la comunicación entre el colegio y la familia. Los padres pueden ver los deberes, fotografías, vídeos y documentos, y dejar comentarios para los docentes y los alumnos”, explica Ann Martin, especialista en integración de tecnologías del colegio. Además, pueden utilizar la aplicación de calendario de Apple, iCal, para controlar las tareas de sus hijos. “iCal nos ha facilitado la vida”, asegura un padre.

El balance del salto a Internet no puede ser más positivo. No solo se reduce el papeleo (y se evita que se “pierdan” cosas al ir del colegio a la casa); permite una mayor participación de los padres más ocupados, pues les resulta más sencillo consultar una wiki que reunirse cara a cara con un profesor.

Existen todavía importantes desigualdades en el acceso a la banda ancha en el mundo. Sin embargo, muchos colegios del África subsahariana, donde las conexiones con línea fija son escasas, están apostando por el aprendizaje móvil
(m-learning), que permite compartir información a través de teléfonos móviles.

Para los padres de niños pequeños que aún no han desarrollado la capacidad de comunicar lo que aprenden, el acceso al sistema representa una ventana al colegio.

“En una ocasión, un alumno de cinco años les contó a sus padres que se había pasado el día tirando agua a otros alum-nos”, explica Ann. “Cuando los padres consultaron la wiki y vieron las fotos de la actividad, entendieron la finalidad”.

En este sentido, la wiki puede ser enormemente útil para explicar el contexto de aprendizaje de una actividad. Otro padre apunta: “Las wikis me ayudan a hacerme una idea mucho más clara de lo que sucede en clase”.

6. Difundir el mensaje

La nueva comunidad virtual del IB (véanse las páginas 4-5) marca un importante salto cualitativo en la relación entre el IB y los padres, pues ofrece más información a las familias y les permite aumentar el grado de participación.

“Los padres se cuentan entre los mejores defenso-res, donantes y voluntarios del IB”, asegura Andrea Lucard, directora de desarrollo. “Son ellos los que apoyan a los colegios y dan a conocer la filosofía del IB al mundo”. El IB ha puesto en marcha varias iniciativas importantes en los últimos años, como una encuesta realizada en enero de 2010 para conocer la opinión de las familias sobre distintos temas. Se les preguntó sobre las ventajas de una educación IB, el nivel de comunicación con el colegio y propuestas para mejorar el conocimiento del currículo y de los objetivos de los programas del IB.

El siguiente paso será darles la palabra mediante la creación de redes internacionales en la comunidad virtual para compartir conocimientos y hablar de inquietudes compartidas. “Los colegios nos dicen que cuando los padres están conectados resulta mucho más sencillo llevar a la práctica la declaración de principios del IB”, concluye Andrea.

7. Dar la palabra a los padres

Con una comunidad cons-trui-da sobre numerosas culturas, lenguas y tradiciones, convertir a los padres en protagonistas del aprendizaje parece una opción más que sensata.

En el International School Suva (ISS) de Fiji, se invita a los padres a compartir sus experiencias en el marco de las unidades de indagación “Quiénes somos” y “Dónde nos encontramos en el tiempo y el espacio”.

“En el ISS, tenemos como mínimo 40 orí-genes étnicos distintos. Muchos alumnos beben por lo menos de dos cultu-ras”, asegura Janet Tauva, directora de primaria.

Los maestros escribieron a los padres diciéndoles que querían que los alumnos exploraran sus historias personales e invitán-doles a visitar la clase para compartir su cultura: tradiciones, objetos, canciones, bailes, creaciones artísticas o manualidades.

Un padre de Ghana explicó la importancia de las ceremonias en su cultura mostrando a los alumnos la película del día de su boda y enseñándoles a bailar. “Incluso los padres más tímidos se involucran en su papel cuan-do se dan cuenta de que nos interesan sus experiencias y su perspectiva”, asegura Janet.

Los docentes del Gimnasio del Norte de Bogotá (Colombia) han logrado excelentes resultados con la misma estrategia. “Esta iniciativa aumenta el grado de participación de las familias y les muestra el poder del IB como herramienta de educación”, apuntan Margarita Cifuentes y Tatiana Echeverri, maestras del PEP.

8. Convivencia

En muchos sentidos, los docentes y los padres son aliados que persiguen un mismo objetivo: convertir a los alumnos en adultos de mentalidad abierta, solida-rios y equilibrados. Una relación estrecha entre ambos es más que deseable.

El Pathways World School de Nueva Delhi (India) decidió oficializar esta conexión creando una Alianza de Padres de la Escuela Primaria en 2008. A raíz de esta iniciativa, todos los padres están invitados a asistir a una reunión mensual para planificar nuevos proyec-tos. Para formalizar el proceso, se constituyó un comité formado por padres elegidos para desempeñar distintas funciones, desde presidente a coordinador de lectura.

“El equipo educativo y los padres acordaron compartir la res-pon-sabilidad y trabajar conjuntamente para el desarrollo integral de los nuevos ciudadanos del mundo”, explica Rima Singh, directora del PEP.

Ahora los padres ayudan en distintas actividades educativas, como un popular programa de lectura, en el que los padres acuden una vez a la semana a leer con los alumnos.

 También coordinan clubes deportivos, como squash, tenis, equitación o fútbol. Asimismo, algunas actividades, como la feria del libro de segunda mano, han cobrado un nuevo impulso con la participa-ción de las familias.

Además, se ha creado una asociación de padres para ayudar a las familias que acaban de mudarse a la zona o que han llegado de otro país.

Cuando llegan nuevas familias, las invitan a un café o una cena y les dan información sobre su nuevo hogar. “Estos encuentros no solo sirven para integrar a los padres en el colegio; también son el punto de partida de nuevas amistades y relaciones”, asegura Rima.

9. Tomar la iniciativa

No todos los padres pueden participar en las actividades extraescolares o acudir al colegio para hablar de lo que sucede en clase. Sin embargo, eso no implica que no puedan beneficiarse de una mayor participación.

Forjar relaciones es fundamental, según Lindsey Berthiaume, directora de música del Lyford Cay International School (LCIS) de Nassau (Bahamas). “Sin una buena relación, el docente no se siente cómodo para expresar lo que le preocupa de un alumno”, asegura. “Gustar a los padres no debe ser nuestra prioridad. Lo fundamental es construir una relación que permita hablar con sinceridad”.

Para crear unos lazos hay que encontrar una base común. Lindsey propone hablar de la experiencia de los padres con una determinada asignatura en sus días de colegio o preguntar-les acerca de las preferencias musi-cales de su hijo. También es útil pensar en proyectos que involucren a la familia. En el LCIS, esta estrategia ha dado sus frutos. “La familia de un alumno no participaba en absoluto. Me dijeron que les daba vergüenza venir porque no tenían ni idea de lo que hacíamos. Les sugerí unas preguntas para sus hijos y les di material para consultar en casa”, comenta Lindsey.

En el Gimnasio del Norte (Colombia), los educadores han constatado que cuando los padres conocen el PEP, su participación crece. “En la unidad ‘Quiénes somos’ hablamos de una vida saludable”, explica la maestra Paula Ximena Ospina. “Con lo que aprendieron, los niños ayudaron a mejorar los hábitos de su familia. Cuando los padres se dan cuenta de las ventajas del programa, participan activamente en la comunidad del IB”.

10. La comunicación es la clave

“Es un reto conseguir que los padres en-tiendan que el PEP es un programa acadé-mico y que las unidades de indagación no son para pasar el rato”, afirma Lori Rung Lombardo, profesora del Western Academy of Beijing (WAB) de China. “Intentamos transmitirles la planificación que hay detrás del currículo”. Para ello, el WAB organiza talleres de capacitación para explicar el currículo del PEP a los padres.

“Con los talleres, los padres ven las asig-naturas que se abordan en el contexto de la unidades de indagación transdisciplina-rias”, aclara Lori. Las actividades interactivas son la mejor forma de explicar el propósito de una unidad y aclarar cualquier duda o malentendido.

Otros docentes de todo el mundo coinciden en la importancia de la comunica-ción para que los padres que no pertenecen a la comunidad del IB entiendan el progra-ma. “La etiqueta de ‘elitista’ es una de las barreras más complicadas que debe superar el Programa del Diploma”, afirma Deborah Duggan, profesora de inglés del Jumeirah English Speaking School de Arabian Ranches (Dubái) y madre de un alumno del IB. “No hay que menoscabar el esfuerzo que requiere el programa, aunque más que capacidad académica exige dedicación”.

Nora Zarate del Dulwich College Beijing de China afirma: “Los padres están preocupados por el reto que se plantea a sus hijos”. Para disipar las dudas y potenciar la comunicación, recomienda estimular la participación de los padres en las actividades de CAS. “Al conocer otra vertiente del Programa del Diploma, adoptan un papel más activo en el IB”.

Algunos ponen tanta pasión al explicar el programa del IB a las familias que terminan con un club de fans, como Pilar Cervantes, coordinadora del PEP en el Colegio Altair de Lima (Perú). “Los padres siempre me dicen ‘¿Por qué no nos enseñaron así? Me habría gustado mucho más el colegio’”.